Filipinas… y van 2
—————————————————————————————————–
Pinchad aquí para ver todas las fotos
—————————————————————————————————–
En Diciembre del año pasado, nos encontrábamos decidiendo a dónde ir en nuestro último viaje de nuestro periplo asiático. Después de haber visitado China (dos veces), Japón (dos veces), Tailandia, Filipinas, Malasia, Taiwan, Hong Kong y Macao, Vietnam y Camboya, teníamos que elegir otro destino.
Valoramos la fecha (15 de Diciembre, nevando ya en Seúl) y nuestro ánimo. Finalmente no fue difícil llegar a la conclusión de que lo que necesitábamos era un sitio con calor y playa en esas fechas. Había que despedirse de Asia a lo grande. Nada de un viaje turístico y cansado. Queríamos disfrutar del buen tiempo en pleno diciembre y de nuestra compañía; y pensar en los 15 meses que se acababan.
Además, esta idea cuajó en nuestros compañeros de otros destinos asiáticos, así que por aclamación se decidió ir a Filipinas, y más concretamente a la isla de Boracay.
Allí nos juntamos alrededor de 15 becarios procedentes de Shanghai, Tokio, Taipei y Seúl.
El viaje fue un buen colofón al “año que viví en Asia” y bastante representativo de lo que éste significó. El viaje aunó casi todas las características de este año. Es decir:
Convivencia |
![]() |
Amistad |
![]() |
Compañerismo |
![]() |
![]() |
Choque cultural |
![]() |
Estrés |
![]() |
![]() |
Trabajo |
![]() |
| En resumen… un buen año. |

Osaka, Kioto y Nara
—————————————————————————————————–
Pinchad aquí para ver todas las fotos
—————————————————————————————————–
Hace tiempo ya que hice este viaje, a principios del pasado mes de Diciembre. Tenía pendiente comentarlo y subir algunas fotos. Ahora, casi cuatro meses después, se me hace difícil hablar de este viaje. No porque no me gustara; no porque no lo recuerde; más bien por pereza.
Aún así, me gustaría contaros algunas cosas sobre el mismo.
Me quedó meridianamente claro por qué Japón es la segunda potencia mundial. Se trata de uno de los países que más me han gustado de Asia, sino el que más. Todo ordenadísimo, limpio, agradable, la gente paseando en bicicleta, todo funciona a la perfección, se come de maravilla… No conozco la sociedad japonesa, que dicen que es muy cerrada, jerárquica y demás. No he tenido una relación estrecha con ellos como la tuve con los coreanos, con lo que no podré valorar lo que influye dicha estructura de la sociedad en la calidad de vida en el país. Pero como turista, me atrevo a decir que Japón es uno de los mejores países para vivir (eso si, con dinero, porque es también uno de los países más caros del mundo).
Kioto y Nara son dos ciudades pequeñas (si las comparamos con Tokio y Osaka) en los alrededores de esta última. Dos ciudades con un pasado histórico importante. Ambas fueron capital del imperio nipón hasta su traslado a Tokio. Así pues, tienen gran cantidad de templos, palacios y pagodas perfectamente conservados y hubicados en un paraje (sobre todo Kioto) alucinante. Merece muchísimo la pena visitar ambas ciudades.
Osaka, aunque también con historia, es una ciudad mucho mas moderna y que ha crecido enormemente en comparación con Kioto y Nara. Se trata de la 2ª (o 3ª dependiendo a qué criterio nos atengamos) ciudad más importante de Japón, tras Tokio. Como ésta, tiene un aire cosmopolita que la hace muy atractiva. Y al estar a menos de una hora de Kioto y Nara, la convierten en la opción ideal para hospedarse.
Allí probé yo el mejor sushi que he comido nunca. Tiene mucha vida nocturna y muchísimas tiendas de todo tipo. De las más caras a las más estrafalarias.
Bueno, sinceramente creo que este artículo me ha quedado más bien soso. Pero hoy no doy más de mi. Al menos espero que disfrutéis de las fotos.
Aviso: Si encontráis muchas fotos de trenes, se debe a una afición mía.
¡Hasta pronto Seúl!
Llega el momento de dejar Seúl. Después de 15 meses y muchas experiencias vividas en Asia, vuelvo a España.
Una sensación mezcla de tristeza, pena, alegría, ilusión y esperanza me embarga. Es un sentimiento que se repite, que me es familiar, muy similar al que ya sentí cuando dejé París hace unos años.
Dejas una ciudad que te ha acogido durante más de un año, a la que te has adaptado y en la que te has hecho un hueco. Hay una parte de ti que ha crecido, ha cambiado y ha evolucionado con esta ciudad. Tienes tus rutinas adaptadas al ritmo de esta ciudad y, de un día para otro, cambias completamente de hábitat. Todos los cambios trastocan, pero este es más profundo. Cambio de país, de ciudad, de casa y de trabajo.
También los cambios generan ilusión. La ilusión de algo nuevo que empieza y que siempre esperas que sea bueno. Esta ilusión y esta esperanza que conllevan los cambios son el contrapunto a la tristeza y al vacío que te dejan. Gracias a este equilibrio estos cambios son factibles, necesarios y, en gran medida, positivos.
Pero lo que más duro se hace es dejar a las personas que te han acompañado durante tu estancia. Una ciudad la hacen las personas que están a tu alrededor. Esas personas con las que has convivido diariamente, has viajado, has reido, has llorado, has bailado, has discutido y te han apoyado. Lo que más te impulsa a no querer marcharte son ellas, no dejarlas y permitir que todo siga igual. Pero en este caso, al igual que cuando dejé París, sé que quedarse no solucionaría nada. La mayor parte de mi círculo más cercano también se va (algunos ya se fueron y otros lo harán dentro de poco), y aunque yo me quedase, la ciudad ya no sería nunca la misma. Evidentemente seguiremos en contacto, y a algunos los veré incluso con frecuencia. Pero nunca será lo mismo. No se si mejor o peor, simplemente diferente; este año ha sido genial y da pena decirle adiós.
Todos vosotros me habéis hecho la vida más fácil en Seúl. Hemos compartido muchas cosas y, lo mas importante, me habéis hecho sentirme feliz. ¡Os echaré de menos!
¡Hasta pronto Seúl!
Pekín
—————————————————————————————————–
Pinchad aquí para ver todas las fotos
—————————————————————————————————–
Finalmente Pekín. No podía irme de Asia sin visitar la capital de China. Tantas cosas hay que visitar en esta ciudad que se hace impresdincible ir. Esta vez mi compañero de fatigas fue Jairo.
Nuestro plan inicial era pasar 3 o 4 días en Pekín y luego coger un tren hasta Xián para ver los famosos guerreros de terracota, haciendo una parada antes para ver otra ciudad. En total hubieran sido 3 días o 4 en Pekín y otros 3 en Xián, contando el viaje de ida y vuelta en tren-cama. Como comprar un billete de tren en China desde fuera de China es casi misión imposible, y los compañeros de Pekín no tuvieron tiempo para hacerlo, fuimos el primer día directos a la estación central de ferrocarril para comprar los pasajes. Nada mas llegar nos encontramos con la siguiente imagen:
Evidentemente entendimos que no iba a haber billetes. Aún así preguntamos. Fuimos a la taquilla especial que hay para extranjeros, que estaba llena de chinos como las demás, y nos confirmaron que no había billetes. Ni en asiento duro, ni en asiento blando, ni en cama dura, ni en cama blanda (las 4 modalidades de billetes existentes).
Así pues nos dispusimos a pasar 8 días en Pekín. El primer destino fue, evidentemente, la Gran Muralla. Para esta visita se nos unió Pura, becaria informática de Manila, que estaba también de visita en Pekín. Se pueden realizar varios recorridos, unos más cortos (y más masificados) y otros más largos pero mas espectaculares y con menos gente. Nosotros hicimos este último. La muralla impresiona, y hacer 10km sobre ella cansa. Tardamos 4 horas, de las cuales las 2 primeras fueron un infierno, creía que tendría que darme la vuelta. Son todo escaleras para arriba y escaleras para abajo…rompe-piernas. Las dos últimas horas son mas relajadas y, la verdad, el paisaje es alucinante. Si te pones a pensar como construyeron la muralla te das cuenta que fue un aunténtico trabajo de chinos (chiste fácil, lo sé, pero efectivo).
Al finalizar el recorrido tienes la opción de bajar hasta el parking en tirolina…toda una experiencia.
Tras la muralla china siguieron otros monumentos y lugares igual de conocidos si cabe.
La Ciudad Prohibida: ¡Enorme! Una noche, paseando por los alrededores, llegamos a unas calles que rodean la Ciudad Prohibida y su foso…¡alucinante!
El Templo del Cielo: ¡Precioso!
El Palacio de Verano: ¡Espectacular! Y donde fundé la dinastía Acedo, y me vestí con mis ropajes de Emperador.
La Plaza de Tian’anmen: ¡Cuanta historia en esa plaza! Sólo pensar que en la misma avenida donde yo me encontraba fue donde se tomo la famosa foto de la fila de tanques frente a aquel hombre…se me herizaban los pelos.
La Estado Olímpico: No hace falta explicar por qué le llaman El Nido.
Además de visitar monumentos, lugares famosos y pasear, también tuvimos tiempo de salir de fiesta, y mucho. ![]()
La verdad es que como nos encontramos con que íbamos a estar 8 días en Pekín (y no 4 como habíamos planeado) nos lo tomamos con bastante calma. Así pues, salimos todas las noches y visitamos un monumento al día.
Hay que reconocer que la noche pekinesa no tiene nada que envidiar a la de cualquier país occidental. Bares, discotecas y gente cualquier día de la semana. Mención especial a las discotecas MIX y VIPS.
Una de esas noches fuimos a cenar a un restaurante japonés de Teppanyaki en el que, por 20 euros, tenías barra libre de bebida y de comida. Además de calidad; Ingredientes, de lo bueno lo mejor, que te cocinaban para ti sólo delante tuya en una plancha. Tras 3 horas comiendo ternera, gambas, cordero, más ternera, más cordero y más gambas, y todo regado con mucho sake, Jairo y yo salimos de allí dando abrazos al cocinero.
Por supuesto, no nos fuimos de Pekín sin comer (dos veces) el pato Pekín o pato laqueado. ¡Pero que bueno!
También compramos bastante en los archiconocidos mercados “fake”, dónde se puede encontrar todo tipo de productos falsos imitando a marcas famosas. Allí me compré, entre otras cosas, mis n-ésimas zapatillas Converse All Star.
Y finalmente, para terminar, una pregunta. ¿Qué creéis que son el siguiente grupo de jóvenes?¿Militares? ¿Policías? ¿Bomberos? A ver quién acierta sin mirar la respuesta que está debajo.
¡¡SON UNIVERSITARIOS!!
Hong Kong y Macao
—————————————————————————————————–
Pinchad aquí para ver todas las fotos
—————————————————————————————————–
Ya ha pasado más de un mes de mi viaje a Hong Kong y Macao. La verdad es que voy con retraso en la publicación de artículos en mi blog. Hace ya tanto tiempo que no recuerdo mucho para contaros. Además, Hong Kong y Macao son mas para ver que para contar.
Fuimos a Hong Kong Alex, Pablo y yo con la idea de pasar un “fin de semana largo” (fin de semana + lunes). Lo que hicimos fue pasear por Hong Kong. Esta ciudad, antigua colonia británica, tiene uno de los skylines mas espectaculares del mundo, sobre todo de noche.
Además, está todo lleno de referencias a sus dos estrellas más conocidas: Bruce Lee y Jackie Chan. Es famosa la estatua en honor a Bruce Lee que existe en el Paseo de las Estrellas de Hong Kong.
Además, visitamos Macao, que viene a ser como Las Vegas de Asia, es decir, casinos horteras por todos lados. En realidad nosotros pasamos de visitar los casinos y nos dedicamos a pasear por la vieja Macao. Fue colonia portuguesa hasta hace bien poco (hasta el 20 de Diciembre de 1999 concretamente), y el centro de la ciudad y algunos de sus edificios recuerdan a Portugal. Es bastante curioso pasear por sus calles con todos los carteles en portugués sabiendo que estás en todo el centro del sureste asiático. Además nos zampamos un bacalhau dourado y unas croquetas de bacalao que tuvimos que echarnos luego una siesta en los sofás del Starbucks.
Por cierto, que echar la siesta en los sofás de las cafeterías fue una práctica a la que cogimos cariño y fue repetida varias veces a lo largo del viaje.
Hall of Fame: Cristina A.
(a.k.a. Cris, Miss Brightside)
Cristina A., Miembro del grupo B.
Lugar de origen: Valladolid.
Lugar de destino: Sao Paulo, Brasil.
Pucelana, al igual que Nuria M. Feliz y alegre por naturaleza. Es difícil no verla sonreir, de ahí lo de Miss Brightside.
Acaba de volver de Sao Paulo de disfrutar de un año un poco loco (por lo que cuenta en sus correos y en su blog). No se como la habrán tratado los brasileños pero creo que hablo por todos cuando digo: ¡¡Cristina cuenta!!¡¡Queremos saber!!
Durante el master se sentaba entre Raúl y Ramón, y delante del Alfredo y yo. Nos pasaba los periódicos que iban llegando y nos echábamos unas cuantas risas. Hacia el final del curso, tuvo un pequeño problema de asistencia. Muchas primeras horas faltó o vino con una cara que daban ganas de decirle: ¡¡Cris por Dios, vete a dormir!! El culmen fue el día que llegó tarde y, al tomar asiento, Raúl le dijo que “olía a alcohol”. ![]()
Cristina, menos mal que estábamos papá Alfredo y papá Ciro para recordarte todos los días que no llegaras tarde…
Cris también fue mi compañera en las inenarrables clases de portugués con Ramón y Ferrán. Convenció a su compañera Bea para que se apuntara con nosotros, pero la pobre duró 2 días… ¿Por qué será Cris? ![]()
Por cierto, imagino que Ferrán y tu ya nos podréis dar clases de portugués a nosotros, ¿no?
Mítico también fue el momento en el que Cris cogió el coche alquilado en ese viaje a la playa con Sergio del que no puedo hablar. Recién aprobado el examen de conducir unos meses antes, se sienta Cris en el coche y pregunta: “El embrague es el pedal de la izquierda, ¿no?”
¡¡Trata de arracarlo, Cris, trata de arrancarlo!! – se escuchó a alguien decir.
Le dedico esta canción, porque no encuentro a nadie a quién le pegue mejor:
¡Besos Cris!
Hall of Fame: Carlos R. B.
(a.k.a. Bocas, Andy, Leprechaun, Bigote Arrocet)
Carlos R. B., Miembro del grupo F.
Lugar de origen: Alicante.
Lugar de destino: Seúl, Corea del Sur.
Segundo Hall of Fame de alguien externo al grupo B. Carlos, compañero de beca en Seúl. En el Master fue de los que asistía a clase por la tarde. Cosa que hará que quizás muchos de vosotros no lo conozcáis. De todas formas, en el Grupo B si es más conocido, ya que tenía mucha amistad con Cristina y asistió a alguna quedada de clase (recuerdo ese botellón móvil… ¿cuantos kilómetros hicimos con el vaso en la mano huyendo del coche patrulla?).
Aunque aquí en Corea, algún coreano loco le encuentre parecido con David Beckham u Orlando Bloom en el Señor de los Anillos, en realidad todos sabemos que los parecidos más razonables de Carlos son los siguientes:
- Leprechaun: Clavadito al Leprechaun que aparece en Los Simpson.
- Andy: Este parecido ya viene del Master… sus compañeros ya le asemejaban al cantante del duo Andy y Lucas.
- Bigote Arrocet: Mítico humorista que salía en el programa Un, Dos, Tres… Si le ponéis bigote a Carlos es que no hay duda.
Hay alguno que también dice que se parece al Willy, el escocés de Los Simpon, pero yo no creo que sea tanto el parecido.
Además, durante toda la beca ha tenido la lengua muy suelta. Hecho que le hizo ganarse el sobrenombre de “bocas“. Aunque siempre fue sin mala intención, solo que le escapaban las palabras.
Aún así, con todo, es un gran amigo. Así que algo tendrá… Será que es muy cariñoso.
Un abrazo.
El maestro cojo y los banderilleros (El País, 18/09/2008)
Reproduzco en parte el artículo titulado El maestro cojo y los banderilleros publicado el día 18/09/2008 en el diario El País.
Sirva este artículo como homenaje a todas las víctimas del franquismo y, muy en especial, al gremio de los maestros, duramente represaliados durante y tras la Guerra Civil.
—————————————————————————
REPORTAJE: La recuperación de la memoria histórica
El maestro cojo y los banderilleros
Un profesor y dos miembros de la CNT compartieron verdugo y fosa con Lorca
El hecho de que Dióscoro Galindo González, maestro de Pulianas (Granada), fusilado por los fascistas granadinos al comienzo de la Guerra Civil por defender la escuela popular y laica, compartiera verdugos y fosa con el poeta Federico García Lorca lo ha convertido en símbolo de miles de maestros republicanos, represaliados por el régimen de Franco. El magisterio fue uno de los colectivos más perseguidos por la represión franquista, ya que la República le había confiado la difícil tarea de reformar el sistema educativo. Conocido como “el maestro cojo”, tras perder la pierna izquierda en un accidente, Dióscoro participó activamente en las llamadas misiones pedagógicas, destinadas a erradicar el analfabetismo, muy extendido entre la población rural. Y aquí se topó con la Iglesia, que utilizaba la escuela para adoctrinar a las jóvenes generaciones en la fe católica y garantizarse así el monopolio religioso del país.

Formado en la Institución Libre de Enseñanza, Dióscoro era un maestro humanista y solidario. Organizaba clases nocturnas para los alumnos que no podían ir al colegio porque debían ayudar a sus padres en las faenas agrícolas. Las familias con escasos recursos económicos apreciaban los gestos solidarios del maestro. Dióscoro contaba, además, con el apoyo de las familias liberales, porque impartía una educación laica. Sin embargo, no gozaba de las simpatías de los padres más conservadores, que expresaban su malestar por las enseñanzas que transmitía a sus hijos sobre igualdad, justicia social y libertad. Algunos padres llegaron, incluso, a retirar a sus hijos del colegio. Pinchad aquí para leer el artículo completo…














































































