Kim Jong Il…estate tranquilito

un becario icex en Seúl

¿Café con nata montada?

Los coreanos dicen de si mismos que son los “latinos” de Asia. Sería bastante discutible pero aquí solo quiero rebatir un sólo aspecto. Los corenos no tienen la capacidad de improvisación (desparpajo podríamos llamar) que tiene el estereotipo latino.

Los coreanos son muy jerárquicos. Como la mayoría de los asiáticos (japoneses a la cabeza) tienen un gran sentido del orden jerárquico y de la obediencia al superior. Esa es una de las virtudes que han hecho de Japón y de Corea del Sur países tan competitivos y con un crecimiento tan fuerte. Son muy trabajadores y obedientes, pero también ese respeto a la gerarquía les hace ser extremadamente fuertes como grupo, tanto a nivel de empresa como a un nivel menor. Por ejemplo, cuando jugamos al fútbol contra algún grupo de coreanos alucinamos con la disciplina que tienen. Ellos si son un equipo, nosotros somos una panda de españoles que llegan tarde, no calientan antes de jugar y cada uno llevamos una camiseta de un color diferente, y seguramente no llevemos ni balón para jugar,  ¡ya lo llevarán los otros! Todo esto, por extrapolación, se refleja también en un patriotismo muy marcado en sus respectivos países.

Pero la parte negativa de este sentimiento jerárquico es tan negativa, o mas, como positivo es la fuerza que consiguen como grupo. La falta de imaginación, de capacidad de improvisación y la nula iniciativa para tomar decisiones por si mismos son increibles. Son muy trabajadores y persistentes, pero les sacas de lo que les han dicho que hagan y se sientes perdidos.

Me pasó el otro día una anécdota que resume perfectamente y de manera muy sencilla esto último. Fui a una cafetería de estas modernas tipo Starbucks en las que todas tienen los mismos tipos de cafés (café americano, café expresso, café con leche, café capuccino, café moka, y así hasta el infinito y mas allá mezclando cosas). Pedí a la chica que me atendió un café con leche y su compañero empezó a preparármelo. A mi lado, otra persona pidió un café, que no era el que ellos denominan café con leche, que llevaba nata montada.
Me invadió un deseo de “culo veo culo quiero” y le pedí al chico que estaba preparndo mi café que me echara un poco de nata montada en el mio, por favor. Primero no me entendió, pero cuando comprendió lo que quería deseé que no lo hubiera entendido. Puso una cara de “¿qué me estas pidiendo? ¿nata en un café con leche? ¡En qué cabeza cabe!”. Con esa cara me dijo: “pero…es que el café con leche no lleva nata”.
“Lo sé” – contesté yo – “¿pero me podrías, igualmente, echar un poco de nata?”

Tal vez por mi insistencia, esta vez su expresión se tornó como de súplica. Algo así como: “Por favor, no me hagas hacer eso, por favor te lo pido. Tengo mujer e hijos a los que quiero, ¡¡¡no podría volverlos a mirar a la cara después de echarle nata montada a un café con leche!!! ¡¡Por lo que mas quieras, no me obligues a hacerlo!!”.

Esta anécdota, quizás un poco exagerada, es totalmente cierta. No son capaces de echarte nata montada en un café con leche porque, en sus normas, un café con leche no lleva nata montada…¡y no hay mas que hablar! ¡Así está estipulado!

Marzo 25, 2008 - Publicado por reinodekoguryo | Beca ICEX, Seúl | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

1 comentario »

  1. En Vietnam tenemos esa sensación también, pero nosotros decimos que se quedan bloqueados, como si fueran robots que se cortocircuitan. Cuando pides algo que no es lo de siempre entienden lo que dices pero se quedan un rato pillados mientras lo asimilan, mirando al infinito. Luego te miran con cara de “por favor, no me obligues a hacerlo”.

    Me ha pasado en algún café pidiendo expreso with fresh milk on the side.

    También nos pasó algo así en Singapur. Quisimos comprar unos pollos para celebrar la Nochebuena y vimos un puesto con pollos asados colgados. Le pedimos 3 pollos y el tío empezó a prepararnos 3 chicken rice en tiras. Le pedimos los 3 pollos enteros, no en tiras, y empezó a quitarle la piel, los muslos, etc. Al final le tuve que pedir 3 pollos con todo lo que lleva un pollo menos la cabeza. Y el tío me mira extrañado, ¡están locos estos occidentales! ¿Para qué querrán un pollo entero?

    En Singapur no conciben pedir un pollo para llevar en un puestecillo y no servirlo en tiras, sobre arroz y con soja.

    comentario por Alberto | Marzo 27, 2008 | Responder


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